S.O.S.!! TRABAJADORES DE LA MUSICA CONTRA LA PIRATERÍA SITUACIÓN ACTUAL

La venta impune de música pirata en las calles de todo el estado español no tiene parangón en los estados de similar desarrollo y respeto a la ley. El daño que está haciendo este tipo de delincuencia a los trabajadores que vivimos directa o indirectamente de la música es imposible de calcular con precisión, pero se puede afirmar que está produciendo despidos masivos, desmoralización general por ver tirado el fruto de nuestro trabajo y sensación de inseguridad por quien aún conserva el empleo.

Esta situación afecta a todos los niveles y categorías profesionales, (desde las grandes estrellas y ejecutivos hasta la señora de la limpieza de una tienda de discos con contrato eventual) y está poniendo en grandes apuros a una larga cadena de empresas: Estudios de Grabación, Compañías discográficas multinacionales o independientes, Editoriales de derechos de Autor, Managements, Tiendas de Discos, Productoras de Video-Clips, Almacenes, Compañías de Transportes, Estudios de Diseño Gráfico, Medios de Comunicación especializados en Música, Agencias de Publicidad, Imprentas, Fábricas de Discos, Portales de Internet de Música, etc...

La sensación general de los trabajadores es que cada vez hay más música robada a la venta en la calle (que empeorará previsiblemente por la llegada del buen tiempo) y que por desgracia, tanto el público como las autoridades lo consideran poco más que una picardía hasta cierto punto tolerable. Ejemplo de ello es la propia capital, Madrid, donde han suprimido el Grupo de Ordenanza Municipal, policía de paisano que entre otras responsabilidades se dedicaba a incautar discos ilegales a la venta en la calle. La ley distingue entre delito público y semipúblico y los jueces están por lo general aplicando la segunda interpretación por no entender que se está dañando a un colectivo de personas. Otro triste ejemplo es que en muchos casos que se ha llamado al 091 para denunciar que se está produciendo una venta ilegal en la calle, sugieren que llames al 092, ignorando (suponiendo que por falta de instrucciones de sus superiores) que se trata de un delito tipificado en el Código Penal y plena responsabilidad de ser perseguido por ambos cuerpos policiales.

El facilísimo acceso del público a este producto robado (es más fácil encontrarse en el camino una manta que una tienda de discos) y lo ridículamente barato que ponen el precio (3 euros por un CD) hacen que el sector más importante del mercado, la clase media, en especial adolescentes y jóvenes, opten sin ningún pudor por el producto pirata.

El precio al que se ofrece el disco pirata produce un sentimiento de minusvaloración hacia el CD original "Si yo puedo comprar un CD por 3 euros significa que ése es su valor real" El público ignora la cadena de profesionales y empresas que son necesarios para que un disco llegue a sus manos, y el esfuerzo y grado de dedicación que requiere la composición, interpretación, grabación, mezcla, publicación, distribución y promoción de un disco. Un disco es un bien preciado que pretende comunicar emociones, que es algo que el ser humano pide para llenar su vida, y como tal debe ser valorado. Que nuestro trabajo sea expuesto en el suelo para su venta a precio de saldo no es sólo una ofensa a los trabajadores, es una ofensa a la MUSICA.

El público ignora lo difícil que resulta la rentabilidad de una producción discográfica a disposición del mercado y, que, en la gran mayoría de los lanzamientos no se alcanza esa mínima rentabilidad, y son los discos que han alcanzado un gran éxito y han dado beneficio los que hacen posible que se sigan intentando producciones nuevas que dan oportunidad a nuevos artistas y a nuevas formas de expresión musical. La piratería está rompiendo la rentabilidad de las empresas, y las pérdidas de puestos de trabajo se están sufriendo en toda la escala jerárquica, con enormes dificultades para esos nuevos desempleados en encontrar trabajo en otra empresa, ya que todo el sector está en crisis.

Independientemente de la frustración personal que produce perder el puesto de trabajo, y con las lógicas excepciones, son las personas con menor categoría profesional y con menor poder adquisitivo las que se deben enfrentar ahora a una situación más dura. Se presume también que son las pequeñas empresas: compañías independientes, empresas de servicios especializados, estudios de grabación, etc... las que más difícil lo tienen para sobrevivir a esta ola de delincuencia, ya que sus reservas son menores. Muchas de ellas están cerrando y otras muchas tienen las semanas contadas si persiste esta situación. Desde el punto de vista del sector, el colectivo más rápidamente dañado es el que es más importante para la supervivencia del propio sector, el de los nuevos artistas: ellos son la fuente y el motor de toda la maquinaria, y las empresas y trabajadores que giran alrededor de los nuevos valores, los que hacen que la industria avance. Es este apartado el primero que está sufriendo más recortes, pues se considera más arriesgada su inversión, y la industria de la música ya ha reducido considerablemente la financiación a la nueva música, rechazando casi sistemáticamente nuevos proyectos, ideas e ilusiones de quienes habrían de ser en un futuro, a veces inmediato, los nuevos generadores de riqueza. Autores, artistas y músicos que no van a tener la oportunidad de publicar o dar a conocer sus creaciones; ni el público de disfrutarlos, ni los diferentes colectivos especializados que materializan esa creación conserven por más tiempo su razón de ser.

El hecho de que el intermediario entre el público y el producto robado sea casi siempre un inmigrante en situación personal difícil apela a la caridad del comprador, que de buena fe cree que está contribuyendo a paliar un problema social, frente, según su entender, a poderosas Multinacionales que se enriquecen a base de precios abusivos.

La realidad es que esta salida aboca al emigrante a una situación de explotación, inseguridad, ausencia de derechos y garantías que cualquier trabajador merece; recibe tan sólo una insignificante remuneración económica y, en definitiva, se condena al vendedor de la "manta" a perpetuar su situación de marginalidad que le cierra las puertas a un futuro digno.

Hay formas mucho más eficaces para la gente de practicar la solidaridad, y no estas "limosnas", contraproducentes a medio plazo para el futuro de los vendedores callejeros, y de las que, por lo general, el vendedor se lleva una mínima parte. En cualquier caso, y aunque en principio podamos considerar que la situación de estos inmigrantes que venden nuestro producto robado no es problema de la industria ni de los trabajadores de la música, debemos asumir que involuntariamente estamos implicados y, si queremos ver desaparecer las "mantas" de las calles, debemos contribuir a aportar soluciones para ese colectivo marginal. Si pedimos un comportamiento ético a las autoridades y al público, debemos ser los primeros en hacer un esfuerzo y demostrar nuestra propia ética, por una cuestión de conciencia personal y, además, para que autoridades y público nos tomen de una vez en serio.

Conscientes de ello o no, son el Estado y la Hacienda española uno de los grandes agraviados por la piratería, que se traduce en cantidades ingentes de I.V.A. que dejan de ingresar, así como de cotizaciones a la Seguridad Social que dejan de percibir por los puestos de trabajo perdidos y los seguros de desempleo que ahora han de ser satisfechos por el propio estado. Ello frente a la cantidad de dinero negro que están generando las mafias por la venta ilegal y descontrolada de producto pirata en la calle.

La sofisticación a la que se está llegando por parte de las delincuencias organizadas es simplemente inadmisible. Tradicionalmente se le llamaba un disco pirata a un disco grabado por un "fan" en un concierto o a cassettes vírgenes sin carátula de estilos de música muy determinado con muy mal sonido que se vendían en rincones de mercadillos o puntos de difícil acceso, donde el comprador tenía que ir ex profeso a realizar dicha compra. Ahora, años después, cuando se supone que la sociedad está más desarrollada y su sistema legal más perfeccionado y respetado, los discos piratas tienen perfecta calidad de sonido, ofrecen la carátula en color, te lo sirven "encelofanados" hay casos de álbumes que incluyen varias caras "B" de singles que no incluye el álbum original. Su "red de ventas" es mucho más potente que la de la industria legal. Se exponen desde el Km 0 de la Red Viaria Nacional (La puerta del Sol) hasta el último rincón de todo el país. Están en las grandes avenidas, en las ferias, en el metro, en los paseos marítimos, en las puertas de los grandes almacenes; disponen de personal ambulante que entra en bares y terrazas ofreciendo el producto, en las oficinas, en las universidades... poniendo los discos en las manos del consumidor, tentándole y animándole a comprarlo. El comprador y el vendedor de su barrio en muchos casos establecen una relación de mutuo interés y aquél hace a éste un "pedido" en caso de que no tenga el CD deseado, que se "oferta" en un catálogo pulcramente plastificado, y será diligentemente servido al día siguiente. Y el público lo ve tan normal que son muchos los casos en que una señora se acerca al camerino de un artista a que le dedique y firme un disco robado. Son también ya muchos los grandes lanzamientos que antes de estar disponibles en las tiendas legales se exponen impúdicamente en el suelo a precio de saldo.

Las incautaciones de discos robados ha ascendido a 165.000 copias en España en el primer trimestre. Si en España se venden alrededor 60 millones de copias al año y los estudios más conservadores hablan de que la piratería representa el 30% de la venta, en términos aritméticos significa que lo incautado representa alrededor del 3% de los discos piratas vendidos en el mismo trimestre. Aunque estos cálculos tuviesen un margen de error del 100% en favor de la eficacia policial, los resultados son claramente deprimentes.

La cuestión es que aunque una incautación de unos miles de copias es una buena noticia para el sector, no es lo fundamental. Lo fundamental es que al día siguiente las calles siguen repletas de discos ilegales. Lo trágico es que todos los días siguen en los mismos sitios y a la misma hora, en los puntos más "comerciales", allá donde la industria legal ni siquiera soñaría con tener un stand con sus productos, se exponen los productos robados. La producción de discos ilegales se hace a gran, media y pequeña escala; tanto unos pisos con 50 "tostadoras" de CDs con máquinas de retractilar, como un persona que con una "tostadora" hace unas docenas de copias cada noche y los vende al día siguiente. Por lo que combatir la producción de discos piratas es casi imposible. La mejor medida para combatir esta lacra, y curiosamente, la más sencilla, es conseguir que desaparezca de la calle, al menos reducirla drásticamente. Porque en realidad, si desaparece de la calle, del acceso fácil del mercado, no tendrá sentido la labor de los delincuentes organizados. Por el contrario, si puede estar en la calle, por muchas incautaciones que se hagan, siempre habrá un delincuente que suministre material al vendedor, pues su venta resulta demasiado sencilla y rentable. Los intentos, en unos casos tímidos y en otros más audaces de legisladores, jueces, policía, mesas antipiratería, SGAE, AFYVE etc...aunque hayan tenido logros en la incautación de material no han conseguido reducir un ápice la exposición de música robada a plena luz del día en toda España. Pensamos que lo único que puede lograrlo es la unión de todos los trabajadores del sector, cualquiera que sea su ocupación o su categoría profesional en este complejo sector. Entre los trabajadores es desde hace demasiado tiempo el tema de conversación, el lamento en privado y el contagio de una sensación de impotencia. Ha llegado la hora de acabar de una vez, sólo se necesita la unión de todos nosotros contra la delincuencia.

Hay una cuestión, en un país desarrollado como España, ¿Es posible a las autoridades acabar con la venta de música robada en la calle a estos nivel tan escandalosos? Por supuesto que sí. ¿Acaso no hemos dejado de ver cigarrillos de contrabando en la calle o videos piratas en los video-clubs? La pregunta es la contraria: ¿Cómo es posible, por ejemplo en Madrid, que todos los días y a la misma hora se permita que haya discos robados en los mismos sitios, los más elementales (La Puerta del Sol, La puerta del edificio de Correos de la Plaza de Cibeles, la Glorieta de Cuatro Caminos, La Central de autobuses de Plaza de Castilla, etc...) ¿No nos dice el sentido común que sería sencillísimo a la policía espantar a los vendedores de allí, hasta que dejen de aparecer, privándoles de tan suculentos puntos de venta? ¿Por qué si un día atracan a un taxista el colectivo se moviliza, si los agricultores tienen problemas con las subvenciones, las avenidas de Madrid se llenan de tractores y salen en todos los periódicos y telediarios, o si unos vecinos de unas pocas plazas protestan por el ruido que les provoca el "botellón" consiguen que cambie incluso la ley? ¿No somos capaces nosotros, un colectivo que está tan cerca de los medios de comunicación, que tenemos profesionales convocando día a día ruedas de prensa, creando modas y tendencias según nuestros intereses, no somos capaces, decíamos, de trasladar a la sociedad la situación de semiagonía que cientos de trabajadores viven por causa de la delincuencia? ¿Por qué nadie nos apoya, por qué ningún partido político, ningún sindicato, ningún ayuntamiento, ningún intelectual fuera del sector brinda una lanza a nuestro favor?

¿Por qué se permite que el producto robado esté al alcance de cualquiera? Porque no hay Alarma Social. ¿Por qué los políticos hacen tan poco? Porque no nos quejamos lo suficientemente alto y claro. ¿Por qué no abordan el problema? Porque no les inquieta, tienen otros problemas sociales que consideran más importantes. Para ellos no es, en su propia jerga una "patata caliente" ¿Cómo hacer que les inquiete? Sacando el problema a la luz en los medios de comunicación, haciendo ver a la opinión pública que es un problema que afecta al futuro de un gran colectivo de trabajadores y a todo el colectivo de la música: que se está atacando a la CULTURA. En realidad, haciendo algo con lo que la mayoría de los trabajadores de la música estamos directa o indirectamente familiarizados: una campaña de marketing.



S.O.S.!! TRABAJADORES DE LA MUSICA CONTRA LA PIRATERÍA


Objetivo: Que la música robada deje de estar expuesta en la calle. Una vez desaparezca de la calle, se reducirá drásticamente su venta y la razón del negocio de quienes se dedican a su producción ilícita. Este es el objetivo de estas acciones por considerarlo el más sencillo de combatir y el más urgente (la supervivencia de muchas empresas y puestos de trabajo depende de que esta situación cambie cuanto antes, de persistir durante el verano, el daño sería irreversible para gran parte del sector, por lo que otras reflexiones y medidas que precisan de más tiempo y debate no serán tratadas aquí: Cánon copia privada, legislación, acción judicial, copiado doméstico, internet, etc...)

Estrategia: Tres frentes: Concienciación de las autoridades, concienciación del público y iniciativas para contribuir a paliar los problemas de los vendedores callejeros.

Modo: Hacer ruido a pequeña, mediana y gran escala, muy concentrado en el tiempo, hasta que la sociedad hable en serio del problema de nuestro sector. Una vez implantada la polémica, se autoalimentará (tal como pasa con los discos de éxito), tendrá interés mediático, interés político y social y sin duda poderes fácticos y personalidades con relevancia social que ahora nos dan la espalda nos apoyarán.

Enfoque: Los trabajadores de la música, no importa su responsabilidad, categoría profesional o especialización. No es la "industria", las "compañías discográficas". Son las personas y sus familias. Sus puestos de trabajo y su futuro; la angustiosa situación de muchos trabajadores por la ausencia del más elemental cumplimiento de la ley a la vista de todo el mundo. Este enfoque será el más eficaz de conseguir el apoyo social necesario y, además, ésa es la realidad dramática de casi todos nosotros.



ACCIONES



Todas estas acciones deben concentrarse en un mes a partir de finales de Mayo, nos aventuramos a predecir que si se realizan con entusiasmo y firmeza, a finales de Junio la piratería se habrá reducido drásticamente de las calles de toda España.

Anuncios en los diarios más importantes del país. Lemas del tipo "S.O.S.!! Trabajadores de la Música en situación crítica!! Despidos masivos! Rogamos al público que respete la ley y a las autoridades que impidan la venta de música robada en la calle!"

(Esta campaña debería ser repetida con diferentes lemas, pero el mismo mensaje durante al menos tres semanas. Si no hubiese reacción política o social, los mensajes podrían ser un poco más llamativos, por ejemplo: "Esta tarde se va a cometer un delito en La Puerta del Sol, se venderá música robada que está provocando multitud de despidos entre los trabajadores de la música, rogamos a las autoridades que lo impidan y al público amante de la música que no contribuya a perder nuestro futuro y el de esta expresión cultural)" En algunos de estos anuncios personalizaríamos el mensaje firmado por multitud de profesiones que componen el sector "Artistas, Músicos, Secretarias, Contables, Transportistas, Almacenistas, Diseñadores, Fotógrafos, Técnicos de Sonido, Vendedores, Señoras la Limpieza, Productores, Ejecutivos, etc..." El impacto social y la concienciación será mucho más eficaz.

Pegada masiva de carteles en las grandes ciudades con similares mensajes y colocación de banderolas en los puentes. Siempre aduciendo al futuro de los Trabajadores de la Música

Gran Manifestación en Madrid, convocando a todos los afectados y a sus familias. Pancartas pidiendo acción a las autoridades. Aconsejamos que en esa manifestación suene a gran volumen el Réquiem de Mozart ¿No somos acaso la industria que sigue grabando y transmitiendo ese gran bien universal generación tras generación? Es algo digno de recordar a todo el mundo. ¿No es esta situación casi un funeral anunciado? ¿No somos acaso expertos en megafonía y tenemos los mejores medios y experiencia para impresionar a todo el mundo?

Generación de noticias constantes sobre el desastre que esta ola de delincuencia esta provocando en los Trabajadores de la Música. Instrucciones de las direcciones de las empresas para que sus departamentos de promoción, con relación diaria con los medios de comunicación pidan a sus compañeros periodistas, locutores, programadores, que hablen del daño que la piratería está haciendo a las personas. Intentar enfocarlo desde el punto de vista del interés humano, con la opinión y la situación de los trabajadores. Mentalizar a los medios musicales que ellos también dependen de una industria fuerte y saneada, que necesitan discos, novedades, nuevas tendencias y fenómenos musicales, conciertos, actualidad y noticias musicales y, sobre todo, inversión publicitaria que está cayendo en picado. Más eficaz será también la noticia en secciones sociales y políticas que es la que más fácil llega a oídos de las autoridades. Conseguir los mismos objetivos que se pretenden en las campañas de los discos estrellas, que se hable en los programas punta de radio de onda media, debates televisivos de gran audiencia, etc...

Carta al Defensor del Pueblo. En nombre de los Trabajadores de la Música, pidiendo que nos defienda contra esta ola de delincuencia causante de un futuro incierto e inste a las autoridades a no permitir la delincuencia tan fácil de combatir. Independientemente de lo que haga esta institución por nosotros o el tiempo que tarde en tramitar nuestra queja generará noticia que trataremos de que salga en los medios de comunicación y llegue a oídos de las autoridades, que sentirán como responsabilidad suya.

Implicación de los sindicatos. Carta de los comités de empresa y llamadas continuas de los trabajadores "hasta bloquearles las centralitas" a los principales sindicatos, en especial a C.C.O.O. y U.G.T. para que denuncien la precaria situación de los Trabajadores de la Música. EL mensaje ha de ser cortés, pero firme y claro "Estamos cayendo como moscas y no hemos oído una sola voz vuestra en defensa de los Trabajadores de este sector, afiliados o no a vuestra organización. Nuestra única fuerza ahora es que por pertenecer al mundo del espectáculo estamos cerca de los medios de comunicación y vamos a hacer que vuestras organizaciones salgan en los periódicos, para agradeceros porque nos ayudais o para quejarnos de vuestra falta de responsabilidad social porque nos dais la espalda mientras veis que el fruto de nuestro trabajo se vende ilegalmente provocando despidos masivos."

Implicación los partidos de la oposición. Carta de los Trabajadores de la Música y llamadas personales de las estrellas de nuestro sector, con acceso por su relevancia social a los líderes de la oposición, en especial PSOE e IU, para que formulen pregunta parlamentaria al Ministro del Interior sobre la ola de delincuencia impune a la vista de todos que está produciendo un enorme perjuicio a cientos de trabajadores y a la cultura. Convencerles por dos motivos, primero porque es lo justo y está causando daños irreparables a un colectivo de trabajadores y, segundo, porque pueden obtener rentabilidad política ya que estamos lanzando una gran campaña para dar la vuelta a la opinión pública.

Denuncia masiva en comisarías de todos los trabajadores cada vez que se crucen con una "manta". Este pequeño grano de arena si es masivo y constante durante un mes será sumamente eficaz: comunicación a todos los trabajadores, a través de memorandum de dirección de compañías de discos y tiendas de discos a sus empleados, tablones en locales de ensayos, estudios de grabación, etc... instando y recomendando por el futuro del colectivo a que cada vez que se crucen con un puesto de venta de música robada, llamen a través del móvil inmediatamente tanto al 091 como al 092 para que soliciten una patrulla que incaute el material robado. Será muy positivo que el trabajador recuerde al agente que coge el teléfono que se está cometiendo en la vía pública un delito tipificado en el código penal según el art. 270. Y que este delito está provocando despidos masivos y graves perjuicios a una gran cantidad de trabajadores. Cuanto más preparados y enterados nos perciban, más caso nos harán, y somos tantos, (hay músicos, empleados de tiendas por toda España, empleados discográficos, etc...) que recibirían tal cantidad de llamadas que contribuiría a la mentalización de los agentes de policía y llegaría sin duda a oídos de sus superiores hasta que lo consideren de una vez el gran problema delictivo que en realidad es.

Carta a todos los Ayuntamientos de España. Es tan escandalosa la situación de la piratería que se da constantemente el caso de puestos de música robada que proliferan en todas las ferias de las fiestas patronales, generalmente en verano. Ante el intento de denunciar algún trabajador ese delito a un agente municipal, éste reconoce que ese puesto ambulante ha pagado un canon por el permiso de vender en el recinto ferial. Se debe mandar una carta a todos los ayuntamientos de España advirtiendo que estaremos vigilantes ante tamaña ilegalidad que denunciaremos a los tribunales si vuelve a repetirse este verano.

Carta a los Directores Generales de la Red Metropolitana con copia a los Ministros de Obras Públicas, Alcaldes y Presidentes de la Comunidad Autónoma correspondiente protestando enérgicamente de la alarmante y reiterada acción delictiva que se desarrolla en los territorios que son responsabilidad suya en perjuicio de los trabajadores de la música. La seguridad en el suelo una vez traspasadas las cabinas y barreras depende de su autoridad, y se les debe advertir que de no cambiar esa situación de forma drástica, primero, se les demandará ante los Tribunales de Justicia por dejación de sus responsabilidades y segunda, será expresamente mencionada su dejación en todos los anuncios que haremos publicar en la prensa.

Gran Gala contra la Piratería en TV. Proponer a una gran cadena de TV, (consideramos que la más apropiada sería Televisión Española, por audiencia, por solera y por ser la Televisión Pública, pues se aborda un problema que es público y que afecta a todo el territorio nacional. En esa gala la industria pondría a disposición de la Gala a sus grandes estrellas, para hacerlo más atractivo, y habría intervenciones de trabajadores de la música de todos los signos, explicando la situación y cómo les afecta personalmente. Se tendría la oportunidad de explicar lo costoso y difícil que es hacer un disco y ponerlo en manos del mercado, y lo poco rentable que muchas veces resulta, circunstancia que por desgracia el público ignora. En esa Gala se podrían subastar objetos que donasen las estrellas, cuya recaudación sería destinada a beneficio de varias ONG de ayuda a los inmigrantes.

Campaña y contribución a favor de los inmigrantes. En medio de la agresiva campaña contra la piratería, una vez autoridades y público tengan bien claro la situación dificilísima de la industria y sus trabajadores, se anunciaría que todos los CD álbum a la venta en España durante el mes de Junio tendrán un euro destinado a diferentes ONG que apoyan a los colectivos de inmigrantes. Esta medida sería expuesta el día anterior en anuncios de prensa. Y la industria activaría a sus departamentos de prensa para que fuese difundida como noticia, que sin duda tendría una gran repercusión, en prensa, televisión y radio. Cada trabajador tiene perfecto derecho a opinar que es responsabilidad suya o no el contribuir a paliar la situación en que quedarán los inmigrantes-vendedores si conseguimos apartarlos de la calle y hacerles perder así su sustento. Lo que nadie podrá negar será la eficacia que tendría este acto para nuestros objetivos. Primero, sería un golpe de efecto contra la lamentable imagen que tiene en la sociedad la industria discográfica. (La opinión generalizada de que los discos son muy caros, de que los fuertes son "la industria" y los débiles "las mafias", hasta el punto de que más de una vez ha salido en prensa de que cuando incautan una "manta" la gente de alrededor abuchea a los agentes policiales.) Además, sería una enorme campaña publicitaria que sin duda hará activar las ventas de discos en general, pues la gente considerará que hace una doble buena causa: salvar a la "industria" y ayudar a los inmigrantes, aparte de una oferta en la que encuentra el disco más barato. En esta campaña es fundamental la transparencia para obtener el respaldo del público, que muchas veces desconfía y se pregunta "cuánto de los beneficios está destinado realmente a la causa solidaria" por lo que consideramos que un euro es una cifra redonda, generosa y transparente. Rebajando el precio de lista de los discos al cliente la cantidad que dé como resultado una rebaja final en el consumidor un euro hará que en realidad toda la cadena de afectados contribuya a esa donación. (Ya que si el precio de lista se rebaja, que es la base de cálculo de los ingresos de las tiendas, los artistas, los productores, los autores, las distribuidoras, el Estado (IVA) y las compañías extranjeras en los casos de los discos internacionales. No sería de extrañar que esta campaña si está bien dirigida, no sólo haría no perder ingresos, sino que muy al contrario, estimularía las ventas de tal manera que podría romper por fin la peligrosa tendencia que se observa en el consumidor de alejarse de las tiendas de discos. La recaudación solidaria alcanzaría con toda probabilidad varios millones de euros que la "industria" se encargaría de donar a quien tanto lo necesita, creando de nuevo más noticia sobre esta problemática, demostrando a la opinión pública y a las autoridades que hemos sabido abordarla con convicción y que hemos estado a la altura de las circunstancias cuando más difíciles se han presentado.

Sólo nos queda decirte, querido compañero: artista de cualquier estilo, músico de cualquier instrumento, directivo, secretaria, empleado de una tienda, road manager, chófer de un autobús que sale de gira, publicista, disc-jockey, letrista, representante, contable, corista, guardia de seguridad de un estudio de grabación, jefe de prensa, crítico de discos, editor, programador de música en una radio, conserje de una compañía de discos, y un larguísimo etcétera de profesiones y personas, que quizás jamás hallamos estado todos tan de acuerdo, ni hallamos necesitado estar tan unidos; que es absurdo que un sector tan apasionante como en el que nos ha tocado trabajar, con una industria tan viva como la de la música, que es tan demandada por la sociedad, que es la voz de nuestro tiempo, esté pasando sus horas más bajas. No dudes que con la unión de todos en unas semanas será sólo un mal recuerdo, y por ello necesitamos que apruebes y participes en estas medidas y nos contagies tu ilusión. Gracias y hasta muy pronto.





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